Lo primero que hice al dejar los postres por completo fue darme tiempo para consentirme.
Dulce, preocupada por eso se ofreció a ayudarme (y a "actuar" en las fotos).
Primero me exfolió la piel con azúcar y limón; seguido a que me metió a bañar con agua de rosa.
Después me dio un masaje con aceite de almendras dulces y me puso mascarilla de pepino en la cara y en el cabello de maracuyá. Mientras hacían efecto leí un poco y también jugué videojuegos.
Se esmeró en consentirme al máximo y no olvidó ningún detalle como mis manos o mis pies, que mimó con un buen manicure y pedicure.
Al cabo de un rato, me enjuagó el cabello y me quito la mascarilla y terminó de hidratarme la piel.
Me peinó y escogió un bonito vestido mientras me perfumaba.
¡¡¡No hay nada mejor que subir mi ánimo de esta manera..!!!
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