Como ya una mala costumbre en este blog, voy atrasada en las entradas. El día de ayer me festejaron el día de la madres en casa.
A decir verdad yo no esperaba ya de regalo (Levy, Leo, Dulce y mi esposo Lalo me regalaron unas botas rosas Goodyear preciosas) y una charola de zarzamoras.
Realmente no me festejaron como querían ya que mi pequeño Leo de enfermo desde el 9 y pues no era posible hacer mucho. Así que sin que se escuche conformista ya me había resignado.
Pero para mí sorpresa mi esposo me sorprendió con un buffet diferente al que habíamos ido antes: uno que era de carne. Y eso fue motivo suficiente para convencerme aunque estuviera lejísimos (plaza Loreto, a unas 3 estaciones de Ciudad Universitaria)..
El camino fue largo y cansado. Y al llegar al lugar realmente no fue tan impactante; realmente me hacía sentir como en un restaurante noventero gringo. La atención del personal que nos dió la bienvenida fue regular (incluso un mesero no me llevo a la mesa como se ofreció) y sin querer me predispuse a que fuera una mala salida.. Pero llegaron un mesero y su garrotera que me convirtieron mi comida en algo muy placentero.
La atención fue muy buena, se preocuparon por mí y eso fue lo mejor del asunto, aunque era buffet se ganaron su propina ambos trabajadores. Y aunque la comida no fue lo que esperaba ni algo sorprendente sí estaba sabrosa.
Algo que me eclipsó fue que justo para tomar las fotos a Levy y Dulce, en la mesa de a lado dijeron comentarios muy feos y decidí abstenerme de sacar fotografías. Así que siento mucho no compartir la comida (aunque como digo no fue tan espectacular). Eso sí, su barra de postres daba miedo..!! Era genial..!!
Pero bueno, terminó aquí mi relato esperando contarles mañana una nueva aventura.
Nos leemos pronto..!!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario